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Grafito, 70x40
Grafito, 50x70
Acuarela, 20x20
Acuarela, 50x40
Acuarela, 110x80
Acuarela, 66x41

Aún hoy, cada madrugada, a las cinco, Franz Kafka vuelve a su casa de la calle Celetná (Zeltnergasse) con su traje negro y su bombín. Aún hoy, cada madrugada, Jaroslav Hasek, en alguna taberna, proclama ante sus compañeros de juerga que el radicalismo es dañino y que el sano progreso sólo puede alcanzarse con la obediencia. Praga vive aún bajo el signo de estos dos escritores que expresaron mejor que nadie su condena sin remedio, y por tanto, su malestar, su malhumor, las dobleces de su astucia, su fingimiento, su ironía carcelaria.
Acuarela, 30x40
Acuarela 30x40Detlev von Liliencron estaba convencido de haber vivido ya anteriormente en la capital bohemia, no como poeta, sino como capitán de lansquenetes de Wallenstein.
Tambien tengo yo la certeza de haber vivido allí en otras épocas. Tal vez llegué con el séquito de la princesa siciliana Perdita, la que, en Cuento de Invierno de Shakespeare, se casa con el príncipe Florizel, hijo de Polixeno, rey de Bohemia. O bien como discípulo de Archimboldo, “ingeniosisimo pintor fantástico”, que tuvo su residencia, durante muchos años, en la corte de Su Majestad Imperial Rodolfo II. Le ayudaba a pintar sus retratos tan compuestos, aquellos inquietantes y bufos mostachos, abultados como por verrugas y estroma, que él adornaba amontonando frutas, flores, espigas, pajas o animales, del mismo modo que los incas colocaban trozos de calabaza en sus mejillas y ojos de oro en los cadáveres.
O bien, en el mismo entorno temporal, como charlatán de un barracón de feria, en la Plaza de la Ciudad Vieja, despachaba libracos y mejunjes a los bobalicones y, cuando los esbirros descubrieron mis engaños, levanté el vuelo, volviendo de Praga como una urraca sin cola.
Angelo Maria Ripellino.
Fragmento de su libro “Praga Magica”
La ambigua ciudad moldaviana no juega con las cartas descubiertas.
La coquetería de anticuario, con la que finge haber quedado ya reducida, tan sólo, a naturaleza muerta - taciturna secuela de pasados esplendores, apagado paisaje en una bola de cristal- no hace sino aumentar su maleficio. Se insinúa socarrona en el alma con embrujos y enigmas, cuya llave solo ella posee. Praga no suelta a ninguno de sus capturados.
Angelo Maria Ripellino.
Fragmento de su libro “Praga Magica”
30x40A menudo soñaba que había espiado los movimientos espectrales de estos edificios y había comprendido, angustiado, que ellos eran los verdaderos amos ocultos de esta calleja, que se podían deshacer de su vida y de su sentimiento, para volverlos a recuperar. Se la prestan durante el día a sus habitantes para exigírsela de nuevo a la noche siguiendo con réditos usureros.Y cuando estos extraños hombres, que viven en ellos como sombras, como entes -no nacidos de madre-, construidos su forma y su pensamiento por retazos elegidos al azar, desfilan por mi espíritu, me siento más inclinado que nunca a creer que tales sueños esconden oscuras verdades que, como impresiones de cuentos de colores, siguen ardiendo en mi alma durante la vigilia.
Gustav Meyrink, El Golem (Fragmento)
Acuarela, 50x70
Acuarela, 50x70 cada uno.
Acuarela, 66x72
Hay en la ribera del rio una ciudad llamada Tindión; es un lugar de reunión de los dioses, y hay en el centro de la ciudad un santuario vasto y venerado. En su interior crecen acacias blancas y negras, sobre las que estan suspendidas coronas trenzadas con flores de acacia, de granado y de vid.
Hélanico de Mitilene.