viernes, mayo 22, 2009

Rosa

Acuarela, 36x19

16 comentarios:

Tóbal dijo...

Toleee!!!
Madre mía , chaval!
Estás que te sales ultimamente! Me encanta esta rosa , tiene un equilibrio sombra-luz acojonante , negro a blanco con una gama de intermedios genial ( y eso es lo difícil , los tonos medios) , además fondo semiabstracto insinuando hojas en zonas... lo has conseguido!!! Está muy , muy bien!!!
Un abrazo y enhorabuena!

cardesin dijo...

Jose Antonio.
Una gran obra!!!
Un interesante juego entre la realidad y la ensoñacion!!!
Muchos saludos
jk

Ana Hernandez dijo...

que pasada de rosa,me encanta........parece la rosa de los sueños....que luz.....un saludo

carmensabes dijo...

Divina Rosa !!

Quase Blog da Li dijo...

Sensacional tua rosa,
luz difusa, densa em perfeita harmonia com o fundo.
saludos
li

Ogigia dijo...

Reconozco esas rosas... creo que me gustan más con tu mirada...Por cierto, estoy varios días sin pasar y ¡¡¡¡mira!!!!!!

Nes dijo...

Jose...me pasa una cosa curiosa con esta tu rosa...no estoy segura de si sólo la quiero tocar con la punta del dedo, suave, de lo delicada que es, o abrir toda la mano, abarcarla y sentir la esponjosidad que parece que tiene, parece de mil pétalos vaporosos...

Ogigia, es que jose...no para, no se le puede dejar sin vigilar...a ver tú, que estás más cerca...

Un beso con aroma

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Muchas gracias Cristobal, espero que trabajéis mucho en Matera.

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Muchas gracias Juan Carlos, esta es la linea que más trabajo ahora, evocando un poco los frescos romanos, ahora he puesto algo diferente.
Un abrazo

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Ana, muchas gracias, al igual que Cristobal, espero que esta semana sea de mucho provecho.

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Carmen, muchas gracias!

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Li, muchisimas gracias!

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Hola Maria Antonia, muchas gracias... las conoces, verdad? ahora sigo trabajando, casi convertido en abeja.
Un beso

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Hola Nes, muchisimas gracias, las rosas blancas son muy agradecidas.
Un beso muy fuerte.
Pd. El pintar esta se lo debo a Maria Antonia, conste.

una xana dijo...

-Sabe algo…-no nada…-y quien se lo va a decir? …..-yo no, desde luego…
Siseos, bisbises y rumores, recorrían el bosque y cada vez que preguntaba, nadie respondía , todo el mundo parecía tener algo urgente que hacer justo en ese momento: el diañu burlon desaparecía tras el enorme roble, los trasgus salían corriendo en tropel camino del pueblo, a tal velocidad que se diría que intentaban apagar (o quizás encender) alguna fogata, los ventolines se dejaban llevar por el viento y hasta el cuelebre se apresuraba a desaparecer en la oscuridad de su cueva.
Llegados a este punto, decidí tomar medidas y bien oculta en lo mas profundo de las aguas de mi fuente, espere a que algún incauto se acercase a ellas.
No tardo mucho en aparecer uno de los trasgus, quien al no verme, no pudo resistir la tentación de acercarse al agua para ver si descansaba en el fondo.
Inesperadamente salí y lo agarre por una de sus puntiagudas orejas, sin inmutarme lo mas mínimo ante sus gritos y aspavientos.
Le hice saber que bajo ningún concepto pensaba soltarle hasta que no me contase lo que estaba sucediendo y aunque con cierta reticencia, no tardo en explicarse.
Claro que mi sorpresa fue tan grande al escucharle, que solté su oreja y el, raudo, desapareció, quizás temiendo que la noticia provocase mi ira, pues a una xana airada, siempre es mejor evitarla.
Pero yo estaba tan sorprendida que casi no podía reaccionar: alguien había robado el reflejo en el agua de la rosa que hay en mi fuente!
Las xanas preferimos la luz de la luna y por eso no me había dado cuenta de que mi rosa, la hermosa rosa que hay en mi fuente, no tenia reflejo cuando el sol la acariciaba.
Senti una profunda tristeza, que invadió todos los rincones del bosque, cubriendolo de una gélida oscuridad y me sumergi nuevamente en las aguas sin ningun deseo de salir a la superficie..
Al trancurrir de los dias, los trasgus tomaron una decisión: un atardecer, una legión de ellos emprendió viaje camino al estudio del auriga, pues habian oido que es alli donde hace realidad los sueños.
Entraron al amparo de la oscuridad y revolvieron sin descanso entre las carpetas, pinceles y pastillas de colores. Miraron en los armarios, en los cuadernos de apuntes y en los montones de papeles que el auriga deja descuidadamente sobre su mesa.
Finalmente encontraron lo que buscaban y tras analizar su hallazgo, concluyeron que era eso justamente lo que necesitaban y regresaron al bosque con su pequeño tesoro, tan atropelladamente, que ni tan siquiera se dieron cuenta del enorme desorden que habían dejado a su paso.
A la salida del sol, una inmensa algarabía me saco de mi profundo sueño y molesta, ascendí a la superficie con la intención de alejar a tan ruidosos visitantes.
Colocados en circulo alrededor del agua, los tragus hicieron un profundo silencio al verme y siguiendo el camino de sus miradas lo vi, florando sobre las aguas: alli estaba el hermoso reflejo de un una rosa.
En ese momento una sonrisa se dibujo en mi rostro y la oscuridad que envolvía el bosque se transformo en una brillante luz, que ilumino las agua, haciendo aquel reflejo aun mas bello: se habían llevado tu hermosa rosa amarilla, solo para hacerme feliz.
Esta noche he venido a tu jardín para devolvértela, no me gusta que mis seres se lleven nada de el (aunque lo hagan con cariño), pero… sabes que ha sucedido?
Cuando saque tu acuarela del agua, esta, al igual que un espejo, me mostro la misma imagen que tenía en mis manos….el agua de mi fuente, se habia quedado con tus colores!
Ahora mi rosa tiene de nuevo su reflejo … te lo dejo sobre la mesa del estudio, espero que no lo hayas echado en falta.

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Pues no, no la había echado en falta... Muchísimas gracias Xana.
Un beso muy fuerte.

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