martes, septiembre 25, 2012

jueves, septiembre 20, 2012

Exposición Internacional de Acuarela en Dos Hermanas.

Tengo el honor de participar en esta magnifica muestra que se inaugura hoy, dia 20,  en Dos Hermanas, Sevilla.





Quiero expresar mi agradecimiento a Maria José Barrera, alma mater de todo.

miércoles, septiembre 12, 2012

Exposición colectiva en Benalmádena.


Con motivo del XII Certamen de Acuarela Ciudad de Benalmádena,  mi trabajo esta siendo expuesto en el Castillo de Bil Bil hasta el dia 28 de Septiembre.

sábado, septiembre 01, 2012

sábado, agosto 25, 2012

Summer


Dibujo, tecnica mixta, 70x50

domingo, agosto 19, 2012

viernes, junio 29, 2012

Figura IV





Carbón y grafito, 70x50

jueves, mayo 31, 2012

miércoles, mayo 23, 2012

viernes, abril 27, 2012

50x50


Dibujo, grafito, 50x50

miércoles, abril 18, 2012

martes, abril 10, 2012

miércoles, marzo 28, 2012

sábado, marzo 17, 2012

jueves, marzo 08, 2012

martes, febrero 14, 2012

Islas, Ischia

Dibujo, creta blanca sobre papel azul, 50x35

jueves, enero 05, 2012

jueves, diciembre 29, 2011

jueves, diciembre 22, 2011

Figura

Dibujo, carbón, 70x50

jueves, diciembre 15, 2011

Toledo

Acuarela, 35x15 cada uno.

Los ojos del Auriga, Jesús Ferrero

Auriga de Delfos, fotografía 0btenida de la red.


Un invierno estuve en Delfos. Nevaba copiosamente. Cuando descendí del autobús procedente de Atenas no había visibilidad a partir de dos metros y hacía un frío tétrico. Cené junto al fuego de una chimenea.

A la mañana siguiente abrieron el museo para mí y dos alemanes. Me impresionó el Auriga. Probablemente es una de las estatuas que más me ha impresionado en la vida. Pero no sirve de nada verla en fotografía, hay que verla al natural, estar junto a ella, sentir su respiración.

Da igual que le falte un brazo y de que el tiempo le haya robado el carro y los caballos que lo precedían. Está mucho más vivo que la persona que pudo haber servido de modelo, y que murió hace miles de años.

Es difícil saber por qué en cuanto uno permanece unos instantes junto al Auriga siente que ha entrado en una extraña intimidad con él, con su mirada tranquila y concentrada.

No es un auriga que vaya con los caballos al galope, más bien parece que van trotando por un camino elíseo, pero no se percibe en él sentimiento alguno de triunfo, tampoco de derrota. Sólo hay tranquilidad y concentración. Está mirando hacia afuera pero también hacia dentro. Y es esa fuerza dirigida hacia interior, tan característica de la mirada del Auriga, lo que más arrastra.

A las doce del mediodía ya me iba a ir de Delfos y seguía nevando. Un taxista borracho me propuso llevarme a Atenas. Percibí en mi interior la mirada del Auriga y me negué a subir al coche. Lo hicieron por mí los dos alemanes que me habían estado siguiendo por el museo como dos heraldos negros que estuviesen contando mis pasos. Les supliqué en español que no subieran. O no me entendieron o no me quisieron entender.

Al día siguiente vi sus fotos y la del taxista en la página de sucesos de un periódico de Atenas. Desde entonces siempre que estoy en Grecia me voy a ver la estatua que respira, de la misma forma que siempre que estoy en China voy a ver el Buda del Palacio de Verano. Extraños amigos que no mueren nunca y que me saludan desde el futuro, como si en ellos el túnel del tiempo se hubiese invertido y ya me estuviesen mirando desde un ayer por venir, que me hace sentirme perdido en el espacio y el tiempo y a la vez muy dentro de mí.

En ese mismo estado en que parece hallarse el Auriga, de atención flotante y a la vez concreta, hacia el interior y el exterior, hay que ubicarse cuando nos ponemos a pensar, y aquel día en Atenas me puse a pensar como pocas veces en mi vida.


Jesús Ferrero

jueves, diciembre 08, 2011

domingo, diciembre 04, 2011

sábado, noviembre 26, 2011

sábado, noviembre 12, 2011

sábado, noviembre 05, 2011

jueves, octubre 27, 2011

viernes, octubre 14, 2011

jueves, octubre 13, 2011

sábado, octubre 08, 2011

Retorno

Acuarela, 40x35

El humo de Ítaca

¿Hay un hogar? ¿Se parte de algún sitio?
Siempre de las ruinas, pero exigen
las ruinas hogar un día construido.
Se parte de algún sitio, del derrumbe
del manto, de la saya
caída,
de la camisa rota,
del ánimo cortado por no se sabe qué,
por no se sabe quién.
Y se encamina uno hacia el pasado.

Jorge Urrutia.



sábado, octubre 01, 2011

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