jueves, junio 10, 2010

Domus

Acuarela, 100x80

Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.

Borges.

8 comentarios:

pamela dijo...

...y yo, que desperté de repente, sin saber si era de noche o de día, me quedé en la penumbra, tras las columnas, intentando adivinar cómo sentiría esa luz sobre mi mano si la posase en esa piedra...si helada porque la estaba iluminando la luna, o ardiendo porque la estaba quemando la tarde...

AK dijo...

I love your style. Brilliant.

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Muchísimas gracias Pamela, mejor no lo cuento así te quedas con la duda y escoges la que mas te guste. luz de tarde o luz de luna.

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Ak, thanks!

pamela dijo...

luz de luna que me invite a pensar que el calor puede llegar a través de la penumbra, y me quiera quedar ahí esperándolo

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos de la vigilia humana la han colmado de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

Borges

Ogigia dijo...

Me encantaaaaaaaaaaa

Jose Antonio G. Villarrubia dijo...

Muchas gracias Marian.
Un beso.

Archivo del blog